Una pareja gay demanda a Nueva York por la igualdad de prestaciones en la fecundación in vitro
En la ciudad de Nueva York se está librando una batalla legal sobre la igualdad de género y los derechos reproductivos. Una pareja gay, Corey Briskin, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York, y su marido, Nicholas Maggipinto, presentaron el jueves una demanda colectiva contra la ciudad de Nueva York, en la que impugnan el plan de asistencia sanitaria de la ciudad por discriminación sexual en la concesión de prestaciones de fecundación in vitro (FIV).
La demanda expone un problema muy arraigado: la "flagrante exclusión" de los empleados gays y lesbianas y sus parejas del acceso a las prestaciones de FIV del plan de asistencia sanitaria de la ciudad de Nueva York, que están abiertas a los empleados heterosexuales, las mujeres solteras y las mujeres cisgénero. La pareja y su equipo jurídico, Peter Romer-Friedman Law PLLC, argumentan que ésta es la primera demanda colectiva que exige a un empleador que proporcione prestaciones de FIV a los empleados gays y lesbianas, siempre que dichas prestaciones se proporcionen también a los demás empleados.
El éxito de esta demanda no sólo es importante para las parejas Briskin y Majipinto, sino que también puede sentar un precedente para las parejas de gays y lesbianas de todo el país en lo que respecta a las prestaciones por maternidad. Peter Romer-Friedman afirma que su objetivo es cambiar todo el panorama jurídico para garantizar que los homosexuales nunca queden excluidos de la FIV.
La demanda sostiene que la definición de "infertilidad" de la ciudad de Nueva York, que excluye a las parejas de gays y lesbianas, sólo tiene en cuenta la incapacidad de concebir mediante relaciones sexuales o inseminación intrauterina (IIU). Esta definición anticuada priva a cientos de miles de empleados municipales del acceso a la fecundación in vitro y a las prestaciones para formar una familia, y obliga a las parejas homosexuales a hacer frente al elevado coste de los tratamientos de fertilidad.
Briskin y Majipinto llevan desde 2017 esperando ampliar su familia mediante fecundación in vitro, pero la ciudad de Nueva York se lo ha denegado. Su demanda no solo cuestiona esta práctica discriminatoria, sino que también pretende ofrecer igualdad de acceso a los tratamientos de fertilidad a las parejas del mismo sexo.
Un portavoz de la ciudad de Nueva York dijo que la ciudad revisará los detalles de la queja y subrayó que la administración Adams apoya los derechos de los neoyorquinos LGBTQ+ a acceder a la asistencia sanitaria que necesitan. Sin embargo, la lucha de Briskin y Majipinto pone de manifiesto una cuestión más amplia: el género y la orientación sexual siguen siendo fuente de trato injusto en lo que respecta a los derechos reproductivos y las prestaciones sanitarias.
A medida que avanza esta demanda, representa no sólo un desafío a las políticas de la ciudad de Nueva York, sino también un importante impulso contra el trato desigual de la comunidad LGBTQ+ en términos de apoyo reproductivo en todo el país. La valentía y perseverancia de Briskin y Majipinto pueden conducir a una mayor igualdad y posibilidades para las futuras parejas homosexuales que persigan su sueño de formar una familia.
